
Las Zeolitas, la piedra volcánica que calienta y purifica tu piel
Un origen volcánico fascinante
La palabra “zeolita” proviene del griego zéō (“hervir”) y líthos (“piedra”). En 1756, el mineralogista Axel Fredrik Cronstedt observó que este mineral liberaba vapor de agua al exponerse al calor. Así nació su nombre: “piedra que hierve”.
Una denominación poética que refleja la singularidad de este activo mineral de origen volcánico.
El poder de la calidez suave
Las zeolitas son minerales volcánicos naturalmente microporosos. Al entrar en contacto con el agua, presente en la piel o en las manos, absorben la humedad mediante un mecanismo de intercambio iónico.
Este proceso genera una ligera reacción exotérmica que produce una sensación de calor suave y agradable, favoreciendo la apertura de los poros.
Un fenómeno completamente natural que prepara la piel para una limpieza profunda, sin agresión.
Una arquitectura mineral que purifica
Su estructura cristalina en forma de panal les otorga una extraordinaria capacidad de absorción. Las zeolitas pueden captar impurezas, metales pesados, exceso de sebo y toxinas, mientras liberan minerales beneficiosos.
De hecho, la clinoptilolita, una variedad de zeolita, ha sido utilizada históricamente por su capacidad para absorber contaminantes en distintos contextos ambientales. Una propiedad excepcional que hoy se aplica al cuidado de la piel.
Beneficios para la piel
-
Detoxificación profunda: ayuda a capturar contaminantes e impurezas responsables del tono apagado.
-
Regulación del sebo: absorbe el exceso de grasa y contribuye a equilibrar la piel.
-
Acción antioxidante: apoya la neutralización del estrés oxidativo.
-
Confort cutáneo: favorece la regeneración y mejora la sensación de bienestar en la piel.
Le Fondant aux Cranberries
Una mascarilla exfoliante excepcional
En Onérique hemos integrado las zeolitas en nuestra mascarilla exfoliante Le Fondant aux Cranberries.
Este activo mineral encarna nuestra visión de una belleza eficaz y profundamente sensorial:
-
Una experiencia única de calor suave que transforma el gesto en ritual.
-
Un cuidado purificante que ayuda a limpiar los poros y renovar la piel.
-
Una fórmula adaptable tanto a pieles grasas como sensibles.
-
Un efecto potenciador: al preparar la piel, facilita la absorción de los productos aplicados posteriormente.
La experiencia Onérique
En Le Fondant aux Cranberries, la fuerza mineral de las zeolitas se une a la sensorialidad frutal del arándano rojo.
El resultado es una mascarilla exfoliante que calienta delicadamente la piel, la libera de impurezas y la deja suave, fresca y equilibrada.
¿Y si la energía de los volcanes formara parte de tu ritual de cuidado?



